Lo que pienso, siento y quisiera…

Trabajar con mujeres mayores, para mí, ha sido volver a mis raíces, para ver más claramente la situación en la que se encuentra cada uno de ellas, mujeres mayores, jóvenes, niñas y ancianas.

Pido a los jóvenes mirar hacia atrás, buscar la historia de nuestros mayores, para reencontrarnos con nuestras raíces. Mirar atrás no quiere decir quedar atrapados en el pasado, sino más bien conocer las buenas cosas que hubo cuando vivían nuestros sabios hombres y mujeres que lideraban nuestros pueblos; mujeres poderosas, nuestras maestras las abuelas, las curanderas… muchas cosas que se han perdido. Eso me preocupa mucho. Siento que se nos va de las manos. Y si todos esos conocimientos se pierden no tendremos identidad propia, no perteneceremos ni aquí ni allá.

Nuestro territorio es tan extenso. En el habitan todos los seres, espíritus de los ríos, de las lagunas, de las montañas, de los rucu sacha, de las plantas, de los animales. Existen estos espíritus en cada una de estas formas. Esto hace que todo funcione en armonía. Por eso debemos tener respeto a todas las cosas que hay en nuestros territorios.

Agradezco a esos hombres y mujeres que lucharon para conseguir estos territorios que hoy habita mi gente. Dicen que los indios somos vagos, porque no trabajamos en tantas tierras. No es así, nosotros los indios sabemos cuidar nuestras tierras. Si hubieran sido los colonos, no existiría ni un solo árbol en la Amazonia, así como se está viendo en la costa y en otras partes del mundo. Por estas razones, desde la Fundación Sacha Warmi, tenemos propuestas para trabajar en estos temas.

Debemos regresar a lo nuestro, cultivar los alimentos en nuestras chacras, tomar nuestras plantas, hablar con los mayores, ser disciplinados, así como eran antes nuestros mayores, el cambio está en cada uno de nosotros.

Soy de una comunidad de grandes chamanes. Me siento muy orgullosa, pero hoy en día no existen más esos grandes chamanes y veo que la gente se ha vuelto dependiente de las medicinas de afuera. Me da mucha pena que ni saben cómo usar las plantas y ni para qué sirven algunas plantas. Soy joven, pero quiero apoyar a mi gente para que retomen los usos de las plantas.
Eso es lo que pienso, siento y quiero.

Programa Mujer, Familia y Territorio

Nacida a orilla del Río Bobonaza, Rosa pertenece a la nacionalidad Canelos Kichwa de Pastaza. Salió muy Joven de su comunidad y vivió ocho años en distintos lugares del país. Sus experiencias fuera de la comunidad le llevaron a poner una nueva mirada sobre su propia cultura y a reconocer la importancia de la vida tradicional de su pueblo. Preocupada por el futuro de su pueblo, motiva las mujeres indígenas a reflexionar sobre su situación actual y a unirse para levantar juntas pequeños proyectos culturales y productivos, que puedan ayudar a mejorar su actual situación de vida, así como las de sus familias.